Durante años, muchos coleccionistas fuera de Japón hemos vivido de un pequeño “secreto a voces”: comprar cartas japonesas directamente del Pokémon Center online para adelantarnos a los lanzamientos occidentales, asegurar mejor calidad de impresión y esquivar parte de la especulación local.
Ese atajo está a punto de cerrarse, justo cuando se acerca el 30 aniversario del JCC Pokémon. La filial japonesa de The Pokémon Company ha anunciado que, a partir de agosto de 2026, ciertas compras y loterías del Pokémon Center exigirán un sistema de verificación de identidad con la My Number Card, el documento nacional de Japón.
En la práctica, esto significa una cosa muy simple: muchos productos clave se limitarán, de facto, a residentes japoneses. Y si estás fuera, ni tú ni tu proxy fácil de siempre vais a poder colaros igual que antes.
Qué ha anunciado exactamente Pokémon Japón
En un comunicado publicado en la web oficial japonesa del JCC, The Pokémon Company detalla que va a implementar un sistema de verificación de identidad basado en la My Number Card, el carnet nacional que combina identidad fiscal y, en muchos casos, foto del titular.

El esquema, resumido:
- A partir de agosto de 2026, para entrar en ciertas loterías online y comprar productos muy demandados en el Pokémon Center japonés, habrá que autenticar tu cuenta usando la My Number Card.
- La verificación se hará mediante un servicio externo que lee el chip NFC de la tarjeta desde un smartphone y vincula el resultado a tu cuenta del Players Club o similar.
- Según la compañía, el sistema no almacenará el número completo, sino un certificado electrónico de autenticación, lo justo para asegurarse de que cada persona real solo entra una vez.
El mismo sistema se usará también para acceder a ciertos torneos y eventos en Japón, no solo para productos físicos. En otras palabras, Pokémon está convirtiendo la My Number Card en la llave de entrada al “círculo premium” de su ecosistema japonés.
Por qué esto golpea directo a los compradores extranjeros
Si vives en Japón y ya tienes tu My Number Card, el cambio es un pequeño trámite engorroso, pero asumible: escaneas la tarjeta una vez, vinculas tu cuenta, y listo.
Para el resto del mundo, la historia es otra:
- No puedes solicitar una My Number Card si no eres residente en Japón, y el proceso para quienes sí residen puede tardar entre uno y dos meses.
- Los servicios de proxy que se limitaban a usar cuentas “limpias” del Pokémon Center y direcciones de reenvío van a chocar contra un muro: no podrán entrar en loterías sin esa verificación.
- Productos tipo “lucky bags” (como la PikaPika Box), ediciones especiales de fin de año o sets de impresión limitada pasarán a estar prácticamente blindados para el mercado interno.
Todo esto llega justo cuando el JCC Pokémon celebra tres décadas con un calendario cargado de productos especiales, incluidos sets de aniversario y expansiones con lanzamiento casi simultáneo a nivel mundial. Si antes ya era difícil asegurarse cajas japonesas al PVP, ahora la ventana se estrecha aún más.
El contexto: Pokémania, reimpresiones y escasez crónica
Esta medida no sale de la nada. Japón lleva años viviendo una ola de especulación brutal con el JCC: colas interminables, loterías para casi cualquier producto popular, bots acaparando stock online y reventas a precios absurdos.
The Pokémon Company ha intentado varias cosas para paliar el problema:
- Sets más pequeños y más frecuentes, para repartir mejor la demanda.
- Rumores (y planes bastante concretos) de un nuevo campus de impresión para aumentar capacidad de producción.
- Loterías y ventas limitadas a ciertas ventanas horarias, con prioridad para cuentas locales.
Aun así, las historias de gente que intenta comprar en el Pokémon Center japonés y se encuentra todo agotado en minutos se han vuelto rutina. Desde la perspectiva de la empresa, no tiene mucho sentido que un público global compita en igualdad de condiciones por un stock que, en teoría, está pensado para su mercado doméstico.
De ahí el paso siguiente: atar el acceso a la identidad nacional.
¿Es una mala noticia para coleccionistas de fuera? Sí… y no
Si eres de los que ama abrir cajas japonesas por su foilado, centering y pulls garantizados, la respuesta emocional es obvia: esto duele. Va a ser más difícil:
- Entrar en loterías de productos calientes.
- Hacer pedidos directos sin depender de tiendas intermedias.
- Conseguir según qué promos o sets limitados antes de que el resto del mundo los vea.
Pero también conviene ver el otro lado de la moneda. Para los jugadores y coleccionistas de Japón, este cambio es casi un acto de justicia básica:
- Reduce la competencia contra compradores extranjeros y revendedores que operan desde fuera.
- Limita los multi-cuentas y los abusos de bots que se registran con emails y direcciones inventadas.
- Reafirma una idea que muchos japoneses reclamaban desde hace tiempo: “primero, que los productos lleguen a la gente que vive aquí”.
Si el sistema funciona como promete —sin filtrar datos sensibles y ligado a una sola identidad por persona—, es razonable esperar más probabilidades reales de conseguir productos al precio oficial dentro de Japón, y menos ruido de reventa loca en las primeras horas.
El 30 aniversario en medio de todo esto
Aunque el comunicado oficial no lo dice con todas las letras, el calendario no es casual: The Pokémon Company quiere tener este sistema en marcha antes de que empiecen a volar los productos del 30 aniversario.
Entre lo que ya se ha ido adelantando hay:
- Un mega set conmemorativo con formato high-class, cajas de 20 sobres con seis cartas cada uno y todas en foil, pensado claramente para ser el producto estrella del año.
- Productos paralelos tipo “First Partner” para las parejas de iniciales clásicas, más decks premium con parejas como Espeon/Umbreon.
- Un calendario de lanzamientos japoneses que se encadena casi hasta finales de 2026, dejando poco respiro entre un producto especial y el siguiente.
En un entorno así, seguir jugando al “primero que refresca la web gana” sería directamente inviable. La verificación con My Number Card es la herramienta que la compañía ha elegido para filtrar quién entra a esa fiesta.
Qué cambia en la práctica si coleccionas desde Latinoamérica o España
A corto plazo, el impacto más visible será:
- Seguirás pudiendo comprar productos japoneses, pero principalmente a través de tiendas y distribuidores que operan dentro del país y luego exportan.
- Los grandes “chollos” directos de Pokémon Center Online se convertirán en algo mucho más raro o inaccesible.
- Las loterías más jugosas (lucky bags, cajas especiales, promos exclusivas) quedarán fundamentalmente reservadas al público japonés con My Number Card.
Esto no significa que el mercado internacional se vaya a quedar sin cartas japonesas. Pero sí que:
- Veremos menos volumen de ciertos productos fuera.
- Y es posible que los precios iniciales en Occidente suban, porque habrá menos gente capaz de acceder al PVP japonés y reventar la reventa a base de volumen.
Para ti, como coleccionista hispanohablante, el mejor antídoto será lo que ya deberías estar haciendo: planificar en función del calendario oficial, conocer las fechas de impresión adicional y no entrar en pánico con el primer pico de precios.
¿Veremos algo similar fuera de Japón?
La gran incógnita ahora es si este tipo de verificación de identidad se quedará en Japón o si algún día veremos algo parecido en otros mercados.
En Europa o Latinoamérica no existe un equivalente directo tan extendido a la My Number Card, y hay barreras legales y culturales fuertes alrededor del uso de documentos nacionales para compras de ocio. Aun así, la idea de atar cuentas a identidades verificadas para frenar bots y multi-cuentas ya está muy presente en otros sectores.
Incluso si no se copia el modelo japonés al detalle, es fácil imaginar:
- Loterías ligadas a cuentas con KYC ligero (verificación básica).
- Límites más estrictos por persona, cruzando datos entre tiendas oficiales físicas y online.
- Sistemas de registro previos para productos de altísima demanda.
Por ahora, nada de esto está anunciado para Occidente. Pero lo que ocurra en Japón en los próximos meses será un laboratorio en tiempo real sobre hasta qué punto un TCG puede usar la identidad digital para controlar el acceso a su propio stock.









