Pitch Black quiere resucitar los fósiles en el Pokémon TCG… pero quizá llega tarde.
La expansión Pitch Black trae nuevas cartas de apoyo para Pokémon fósil como [tcg_card]Fossil Quarry[/tcg_card] y [tcg_card]Relicanth[/tcg_card]. Analizamos por qué el plan es prometedor sobre el papel, pero sigue sin corregir los puntos débiles que han hecho que los fósiles sean casi injugables de forma competitiva.
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✨ Apoyar al ProyectoPor qué los fósiles siempre han ido a remolque
El texto parte de una idea clara: los Pokémon fósil gustan mucho a los fans, pero su diseño en el TCG los deja casi siempre atrás.

- Los fósiles no evolucionan desde un Básico, sino desde un Entrenador de fósil, lo que añade un paso extra y los hace más lentos y torpes de poner en mesa.
- Esos fósiles iniciales suelen ser muy vulnerables en la Banca, por lo que ataques que golpean banquillo los eliminan antes de que puedas llegar a tus Stage 1/Stage 2 “jugables”.
Con este contexto, el artículo presenta Pitch Black como un intento de “soplar el polvo” de este arquetipo… y se pregunta si las nuevas cartas de apoyo están realmente a la altura.
Fossil Quarry: buena búsqueda, poca protección
Fossil Quarry es una carta de Estadio pensada claramente como motor de consistencia para barajas de fósiles.
- Una vez por turno, cada jugador puede buscar en su baraja hasta dos cartas de Objeto con “Antique” en el nombre y ponerlas directamente en la Banca; luego baraja.
- En la práctica, esto significa que cualquier fossil “moderno” (que lleva Antique en el nombre) es tutoreable y salta directo a la zona donde quieres tenerlo para evolucionar después.
El problema es doble:
- El efecto es totalmente simétrico, así que en el improbable pero posible mirror de fósiles, tu rival se beneficia igual que tú.
- Sobre todo, el Estadio no ofrece ningún tipo de protección: ayuda a poner más fósiles en mesa, pero no evita que ataques que pegan a la Banca sigan barriendo esas piezas clave antes de que puedas usarlas.
En un formato donde ya existen muchos efectos potentes de búsqueda y aceleración, Fossil Quarry se queda en “otro tutor más”, sin resolver el talón de Aquiles principal del arquetipo.
Relicanth: números decentes, condiciones duras
La otra pieza central del artículo es Relicanth, presentado como el “pegamento ofensivo” para las barajas de Antique.
- Relicanth es un Básico de 100 PS con un único ataque, Fossil Beatdown: por una sola energía Incolora hace 10 de base, más 30 adicionales por cada Pokémon con “Antique” en tu Banca.
- Con cinco fósiles antique en la Banca, el ataque llega a 160 de daño por una energía, una tasa espectacular para un atacante de apoyo.
El análisis del autor es bastante crítico:
- Para llegar a ese máximo tienes que llenar la Banca de fósiles, lo que exagera la debilidad original del arquetipo: muchas piezas frágiles expuestas a cualquier snipe o ataque de daño a banquillo.
- En cuanto esos fósiles evolucionan a los Pokémon que realmente quieres usar (como Rampardos ex o Bastiodon), Fossil Beatdown pierde fuerza, porque las cartas evolucionadas ya no tienen “Antique” en el nombre y dejan de contar para el cálculo del daño.
Así, Relicanth se queda en una carta con números atractivos sobre el papel, pero que exige una mesa ideal muy fácil de castigar en partidas reales.
Bastiodon y Rampardos ex: nuevas caras, viejos problemas
El artículo también menciona que, además de Fossil Quarry y Relicanth, Pitch Black traerá a Occidente cartas de fósil vistas en la japonesa Abyss Eye, como Bastiodon y Rampardos ex.
- Rampardos ex, por ejemplo, es un atacante de Sinnoh que puede llegar a pegar extremadamente fuerte con ataques como Rampage Hammer, que se potencia en turnos consecutivos, y habilidades que descartan Energías del rival.
- Bastiodon aporta otro ángulo defensivo, encajando temáticamente en la idea de un mazo de fósiles más robusto y capaz de intercambiar golpes con el meta actual.
Sin embargo, ninguna de estas cartas rehace las bases del arquetipo: sigues necesitando pasar por los Antique, sigues dependiendo de tener varios fósiles en la Banca y sigues sin una solución clara al problema de “piezas frágiles que hay que dejar quietas uno o dos turnos”.
Veredicto del artículo: ¿rescate o reliquia?
Al final, el texto plantea la pregunta de forma abierta: ¿está siendo demasiado duro con Relicanth y compañía, o estas cartas realmente merecen quedarse “enterradas”?
El tono general sugiere:
- Pitch Black muestra buena voluntad hacia las barajas de fósiles y aporta herramientas nuevas y temáticamente muy chulas, con Relicanth como payoff agresivo y Fossil Quarry como “puesta en escena” para los Antique.
- Pero ninguna de ellas cambia el hecho de que los fósiles siguen siendo lentos, vulnerables y exigentes de cara a la construcción de mazo, por lo que es difícil imaginar que, solo con este paquete, pasen de ser curiosidad de fans a opción competitiva sólida.
En otras palabras: es un paso en la dirección correcta para quienes aman Kabuto, Cranidos y compañía… pero aún hace falta algo más radical si The Pokémon Company quiere que las barajas de fósil realmente “evolucionen” al metajuego actual.
