La infiltración en Mercadia y la red oculta de Yawgmoth (Phyrexia parte 5).
Tras el amargo escape de Rath, la tripulación de la Weatherlight colisiona contra Mercadia, un plano comercial que esconde una base de suministros secreta de Phyrexia.
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✨ Apoyar al ProyectoEl salto roto: Del infierno de Rath a la gran montaña invertida
El portal interdimensional abierto por Ertai en Rath se cerró de forma destructiva. El salto planar defectuoso dejó al navío Weatherlight con daños severos y con una tripulación diezmada tras el doloroso abandono del joven mago. Sin estabilizadores, la mítica nave cruzó las grietas ciegas sin rumbo fijo. Su fuselaje, propulsado por el núcleo Thran que contenía el antiguo corazón mecánico de la phyrexiana rebelde Xantcha, falló críticamente en el peor momento.
La nave fue succionada por la gravedad de Mercadia. Los héroes de Dominaria colisionaron directamente contra los muelles de porcelana de esta urbe comercial, un entorno representado en la opresiva carta Mercadian Bazaar. El Vínculo Comercial, el gobierno corrupto del plano, confiscó el navío de inmediato, arrestando a Gerrard Capashen y a la capitana Sisay bajo cargos falsos de contrabando.
Los Kyren, una subespecie de goblins de intelecto superior que actuaban como consejeros de la ciudad, desmantelaron el Arma del Legado. Al revisar los motores, descubrieron que el núcleo latía con tecnología phyrexiana. Los Kyren, operando en secreto como agentes durmientes de Yawgmoth, notificaron de inmediato el hallazgo al plano artificial de Rath, listos para entregar el Legado a las fuerzas del mal.

La resistencia en los yermos y el engaño de Volrath
Mientras Gerrard enfrentaba juicios arreglados en las altas esferas de Mercadia, los miembros de la tripulación que evitaron el arresto buscaron refugio en las entrañas de la colosal montaña invertida. En los suburbios inferiores, la sanadora samita Orim y el grumete goblin Squee lograron contactar con la resistencia local. Allí descubrieron un hecho fascinante: el líder elfo Eladamri, nativo de Rath, se había refugiado en este mundo tras escapar de las líneas enemigas. Eladamri había unido sus fuerzas con Cho-Manno, el líder rebelde de Mercadia plasmado en la carta Cho-Manno, Revolutionary. Juntos planeaban derrocar al Vínculo Comercial, utilizando a la estratega Lin Sivvi, Defiant Hero para movilizar a las guerrillas.
La trama se volvió aún más oscura con la interferencia de Volrath. Depuesto de su cargo de Evincar por Crovax, el villano viajó a Mercadia obsesionado con destruir a Gerrard. Volrath secuestró a la guerrera Takara (la hija de Starke) y utilizó su habilidad cambiaformas para suplantarla. Bajo el disfraz del Comandante Takara, se infiltró en el círculo cercano de Gerrard para manipular las piezas del conflicto. Sin embargo, la brillante astucia de la resistencia desbarató sus planes. Squee descubrió el hangar secreto donde los Kyren custodiaban los restos del Arma del Legado, dando la señal para la insurrección general.
Las fuerzas de Lin Sivvi asaltaron la ciudad alta, provocando el colapso político total de Mercadia y cortando las líneas de suministro secretas hacia Rath. Tras un violento duelo donde Volrath se vio obligado a revelar su identidad e irse herido, la tripulación reconectó el motor. La nave desplegó sus velas de maná y rompió el bloqueo militar de la ciudad alta, un escape mecánico que los jugadores emulaban destruyendo la economía del rival con la icónica tierra Rishadan Port.
Némesis: El nido de víboras en Rath y el ascenso de Crovax
Mientras la tripulación del Weatherlight luchaba por su libertad en Mercadia, el plano artificial de Rath se convirtió en un auténtico matadero político. Yawgmoth, exigiendo un control absoluto y eficiente para la inminente invasión, envió a una emisaria especial para elegir formalmente al nuevo Evincar del plano: Belbe, una criatura artificial creada a partir del cadáver de la hija fallecida de Eladamri. Su misión principal era juzgar cuál de los tres candidatos —el sádico Crovax, el comandante Greven il-Vec, o el mismísimo Volrath si lograba regresar de su misión— poseía la crueldad necesaria para liderar las huestes mecánicas.
El regreso de Volrath desató una guerra civil interna dentro de la Fortaleza. Debilitado por su fracaso en Mercadia, el antiguo tirano fue desafiado abiertamente. En un duelo de brutalidad espectacular, plasmado en cartas llenas de rencor como Volrath the Fallen, Crovax utilizó el flujo de piedra y sus nuevos dotes vampíricos para destrozar a su rival, reclamando de manera definitiva el título de Ascendant Evincar.

Bajo el nuevo reinado de Crovax, la Fortaleza sufrió una reestructuración terrorífica. Ertai, el joven y talentoso mago que había sido abandonado por la tripulación para asegurar su escape, sufrió un proceso de compleación física y mental desgarrador, transformándose en el monstruo biomecánico que veríamos en Ertai, the Corrupted. Belbe, atrapada entre sus recuerdos orgánicos implantados y sus directrices phyrexianas, ayudó secretamente a escapar a los refugiados de Rath hacia Mercadia antes de ser asesinada, consolidando a Crovax como el líder supremo e inflexible que guiaría la superposición planar.
Profecía: Sangre en Jamuraa y el gran repliegue de Teferi
La última pieza del rompecabezas antes de la gran catástrofe se posicionó en el continente de Jamuraa, dentro de Dominaria. Percibiendo los brutales temblores de la realidad provocados por el acercamiento de Rath, la beligerante nación de Keld lanzó una invasión militar masiva y desesperada contra las debilitadas defensas de Jamuraa. Los keldon, empujados por profecías apocalípticas y por una necesidad ciega de supervivencia, sembraron el caos total bajo cielos ensangrentados, un conflicto de desgaste absoluto retratado en la carta Keldon Twilight.
Las defensas de Dominaria se vieron fragmentadas. El sabio mago Barrin y los ejércitos de la coalición lucharon con una ferocidad impecable, pero la verdadera tormenta no venía de los guerreros de Keld, sino de la inminente ruptura del cielo. Fue en este punto crítico donde el Caminante de Planos Teferi tomó una de las decisiones más controvertidas e históricas del Multiverso. Sabiendo que Dominaria no estaba lista para resistir el impacto simultáneo de la invasión de Yawgmoth y las guerras continentales, Teferi decidió actuar de forma unilateral para proteger lo que más amaba.
Utilizando una cantidad de energía mágica sin precedentes, Teferi ejecutó un conjuro a escala continental: eliminó temporalmente del continuo espacio-tiempo a sus tierras natales de Zhalfir y Shiv, ocultándolas en una fase dimensional paralela e inalcanzable para las garras de Phyrexia. Cartas icónicas como Teferi’s Response e incluso entidades oscuras nacidas de la desesperación general como Avatar of Woe reflejaron el estado de un mundo que se estaba quedando sin protectores. Dominaria quedó despojada de sus regiones más ricas y avanzadas tecnológicamente justo cuando más las necesitaba.

Los cielos de la invasión
Con Mercadia sumida en la ceniza de una revolución, la Fortaleza de Rath operando a su máxima capacidad bajo el yugo de Crovax, y las defensas de Dominaria severamente mutiladas tras el repliegue temporal de Teferi, el escenario quedó perfectamente dispuesto para la tragedia.
Cuando el navío Weatherlight cruzó finalmente la barrera planar de regreso a casa, con los componentes del Arma del Legado a salvo, el júbilo de Gerrard y su tripulación se transformó en horror puro. Los cielos de Dominaria ya se habían teñido de un púrpura necrótico. Las coordenadas geográficas se rompieron de forma definitiva cuando la superposición de Rath comenzó a aplastar la realidad, abriendo millones de portales orgánicos de los cuales caían huestes de metal viviente. La Gran Invasión Phyrexiana, el clímax milenario de la venganza de Yawgmoth, había comenzado oficialmente.

