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El mejor sitio sobre juegos de cartas e historia. En español
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Secrets of Strixhaven trae comandantes para todos los estilos: Pest infinito, Storm gratis, cascada de hechizos, contadores X y combos que cierran partidas de un solo golpe.
Con la temporada de spoilers de Secrets of Strixhaven cerrada y cinco precons en camino, el set se siente como un buffet libre para jugadores de Commander. Más allá de las caras de los mazos preconstruidos, el set principal viene cargado de criaturas legendarias pensadas para ser “build‑around”: motores de combos, value engines y dragones escuela que reescriben cómo jugamos instants y sorceries.
A continuación tienes un repaso narrativo a los comandantes más potentes y llamativos del set, con ejemplos claros de qué hacen y con qué cartas se llevan especialmente bien.

Blech, Loafing Pest no es el típico comandante “enchufa y gana” para cualquier mesa; pide que construyas alrededor de fichas y sacrificios… y te recompensa con creces. Con generadores de tokens como Pest Infestation o Arasta of the Endless Web, cada trigger de Blech empieza a sentirse como una bola de nieve imposible de frenar.
El Pest se vuelve aún más peligroso cuando lo cruzas con motores de vida y drenaje como Essence Warden y Blood Artist, que te permiten encadenar entradas y salidas de criaturas para disparar a Blech una y otra vez. Y si quieres ir directo al combo: convierte Spike Feeder en uno de los tipos de criatura de Blech (con Maskwood Nexus, Spider-Suit o Arachnoform) y podrás activar el Feeder infinitas veces, ganando vida y poniendo contadores sin límite.

Zaffai and the Tempests es la versión “más directa que sutil” del clásico comandante Izzet de hechizos gordos. Su habilidad premia lanzar conjuros de coste alto con efectos devastadores: basta encadenar Time Stretch, Expropriate y otros turnos extra para que cada ataque de Zaffai sea una cascada de daño y valor.
Si prefieres terminar de una sola vez, puedes jugar a “todo al rojo” con Enter the Infinite: robas todo el mazo, acabas de acomodar la mano y rematas con una condición de victoria tipo Thassa’s Oracle. Zaffai es caro, carece de protección propia y pide preparación… pero si logras lanzarlo con apoyo de ramp como Jeska’s Will y guardas mana para protegerlo, cada hechizo grande que dispares desde ahí puede poner la partida patas arriba.

Aziza, Mage Tower Captain brilla por eficiencia: con una sola carta que ponga fichas—Hop to It, Hordeling Outburst, etc.—ya tienes la infraestructura para copiar un instant o sorcery cada turno.
Una vez que el tablero está lleno de tokens, Aziza convierte cualquier hechizo en un “dos por uno” automático. Copiar X-spells como Finale of Glory o Forth Eorlingas! suele equivaler a crear una mesa de soldados/caballeros que la mayoría de rivales no puede gestionar. Si le sumas piezas de Magecraft tipo Storm-Kiln Artist, que convierten cada hechizo en tesoros, el mazo se vuelve una fábrica de mana y bichos difícil de detener.

Si lo tuyo es la tormenta, Prismari, the Inspiration es el dragón que más alto apunta en Secrets of Strixhaven. Su texto esencial es: “todos tus instants y sorceries tienen Storm”. Cada vez que lanzas uno, copias ese mismo hechizo una vez por cada hechizo lanzado antes ese turno.
Imagina una secuencia de rituales y cantrips seguida de un Time Warp o cualquier extra turn: el recuento de copias se dispara y entras en una cadena de turnos que, si no te detienen, simplemente acaba la partida. El coste de siete manás es brutal y el Ward sabe a poco en Commander, así que el truco está en adelantarlo (con Jeska’s Will, High Tide, etc.) y no ceder el turno: lo ideal es bajar a Prismari y, en ese mismo momento, empezar a lanzar la tormenta que cerrará el juego.

Quandrix, the Proof no llega al techo de locura de Prismari, pero cambia por completo cómo se sienten las partidas largas: dar Cascade a tus instants y sorceries es una maquinaria de valor en sí misma. Cada hechizo que lanzas te da uno “gratis” de coste menor del mazo, empujando tu plan sin gastar recursos adicionales.
Dónde realmente se desata es con cartas que se pagan menos de lo que marcan:
Lanzas un hechizo “caro” pagando poco, cascadas a otro y, cuando tus oponentes matan al dragón, recastearlo desde la zona de mando significa volver a generar valor al entrar, ya que la habilidad está asociada a la propia criatura. Con el ramp típico UG, recastear a Quandrix varias veces por partida no es un sueño lejano.

Berta, Wise Extrapolator destaca entre los comandantes de contadores +1/+1 porque hace algo que no es tan común: convierte esos contadores en mana y, luego, ese mana en más cuerpos. Sus últimas dos habilidades son las que mandan: girarla para agregar mana igual al número de contadores, y pagar X para crear fichas Fractal 0/0 con X contadores.
Con proliferadores como Inexorable Tide o Evolution Sage, Berta y sus Fractals crecen al unísono; con herramientas como Freed from the Real, que enderezan al comandante a cambio de mana, puedes montar engines de producción masiva de tokens.
Además, Berta trae combo incluido:

Por cinco manás, Lorehold, the Historian ofrece dos habilidades que juntas parecen hechas para romper mesa de Commander: manipula tu tope de biblioteca y te permite lanzar instants y sorceries desde arriba por apenas dos manás, con especial cariño por las cartas con Miracle.
Con herramientas como Scroll Rack o Library of Leng, puedes “apilar” el hechizo perfecto en la cima y dejar que Lorehold lo abarate y lo juegue turno tras turno. Miracle, además, ignora las restricciones de momento, así que sorceries gigantes como Storm Herd o Call Forth the Tempest se convierten en trucos instantáneos que llenan la mesa en el turno ajeno.

En lo más alto del ranking está Witherbloom, the Balancer, un comandante que combina todo lo que BG suele hacer bien: ramp de criaturas, tokens y X-spells de drenaje. Su objetivo es sencillo: llenar la mesa de bichos baratos (mana dorks y fichas) para que su habilidad de “Affinity for creatures” y el descuento a X hagan que tus hechizos gigantes cuesten migajas.
Con una curva agresiva de aceleradores puedes bajar a Witherbloom en turno tres; a partir de ahí, cartas como Pest Infestation y Awaken the Woods multiplican tus criaturas, y cada nueva ficha abarata futuros X-spells. Llegado un punto, lanzar un Exsanguinate letal por dos o tres manás efectivos deja de ser fantasía.
Y por si todo esto fuera poco, Witherbloom también trae su propio combo compactísimo: con cuatro criaturas en mesa y Sprout Swarm, la combinación de Buyback y Convoke hace que la ficha que creas pague el coste del propio hechizo, permitiéndote generar tokens infinitos. Su Affinity for Creatures, además, reduce el impuesto de comandante, así que matarlo no siempre es una solución real a largo plazo.
En conjunto, estos ocho comandantes muestran por qué tantos jugadores ven Secrets of Strixhaven como un “set de EDH disfrazado”: da igual si te gustan los combos, el Storm, los contadores o el grind; hay al menos una leyenda aquí lista para convertirse en el rostro de tu siguiente mazo.