El Bulbasaur de First Partners esconde un Pikachu en la ilustración y ha pasado de 25 a 65 dólares en pocos días, superando a los promos de Charmander y Squirtle.
Las First Partner Illustration Collections llegaron como un producto nostálgico más para fans de los iniciales, pero uno de sus promos acaba de volverse inesperadamente protagonista. El Bulbasaur de esta colección esconde un Pikachu casi invisible en la ilustración y, desde que la gente empezó a hablar de ese easter egg, el precio de la carta se ha disparado en el mercado secundario.

Lo que hace especial a esta carta no es solo la presencia de Pikachu, sino cómo encaja ese detalle con el resto de referencias a los primeros juegos de Kanto, lo que la vuelve especialmente atractiva para coleccionistas que crecieron con las primeras generaciones.
Dónde se esconde el Pikachu
El Pikachu oculto puede verse como una diminuta silueta en la franja verde de la esquina superior izquierda de la carta. Algunos fans han querido asociarlo al “treekachu” de Ascended Heroes, pero la silueta y la postura recuerdan mucho más al diseño más robusto que tenía Pikachu en los años noventa, antes de estilizarse con el tiempo.

La ilustración está repleta de guiños clásicos: en la parte baja se distinguen Pueblo Paleta y el inicio de la Ruta 1, en la esquina superior derecha se intuye el Monte Moon y, repartidas por el arte, aparecen las primeras tres medallas de Rojo y Azul. Si se asume que esa banda verde representa el Bosque Verde, también tiene sentido que el Pikachu esté tan escondido, ya que en esos juegos solo había alrededor de un 5% de probabilidad de encontrarlo en cualquier parche de hierba.
Cómo reaccionó la comunidad
Un puñado de fans había detectado la figura oculta hace aproximadamente un mes, pero el tema pasó bastante desapercibido. En los últimos días, la imagen se ha viralizado de nuevo en redes y foros, lo que ha vuelto a poner el foco sobre la carta y ha desencadenado una nueva ola de comentarios y teorías sobre la intención de la ilustración.
Este tipo de detalles escondidos no son nuevos en Pokémon TCG, pero en este caso la combinación de nostalgia, Pikachu y producto limitado ha sido suficiente para que la anécdota trascienda el círculo de coleccionistas hardcore y llegue a un público más amplio.
El impacto en el precio del Bulbasaur
Según la información citada por Wargamer, el Bulbasaur se estaba vendiendo alrededor de los 25 dólares el 11 de mayo, pero en cuestión de días empezaron a aparecer ventas en torno a los 65 dólares en TCGplayer. Esta subida es especialmente llamativa teniendo en cuenta que, apenas una semana antes, era el más barato de los tres promos de Kanto en la misma colección.
Ahora mismo, el Bulbasaur ya vale más que el Charmander equivalente, que se mueve en una franja aproximada de 40 a 50 dólares, y muchísimo más que el Squirtle, cuyo valor ronda apenas 3 dólares según los datos mencionados en el artículo original. No todas las fuentes de precios coinciden exactamente, pero la tendencia general es clara: el Bulbasaur se ha colocado por delante del resto de la triada inicial en muy poco tiempo.
¿Es culpa del Pikachu oculto?
No se puede demostrar de forma absoluta que el Pikachu oculto sea el único responsable de la subida, porque los precios de cartas coleccionables tienden a fluctuar con fuerza conforme cambia el interés de los jugadores y aparecen nuevas olas de especulación. Aun así, la coincidencia temporal entre la viralización del easter egg y el salto de precio es difícil de ignorar, y no parece haber otro anuncio o noticia paralelo que explique por sí solo este movimiento.
Lo que sí es razonable asumir es que este tipo de “descubrimientos” se comportan como gasolina para una carta que ya tenía buenas bases: Pikachu siempre vende, la carta forma parte de un producto con tirada limitada y toda la composición está construida para apelar a la nostalgia de la era Game Boy.
Qué significa para coleccionistas y jugadores
Para los coleccionistas, este caso es un recordatorio de lo rápido que puede reaccionar el mercado ante un detalle que estaba ahí desde el principio, pero que pasa desapercibido hasta que alguien lo señala de forma masiva. Quien se adelantó y tomó posiciones cuando el Bulbasaur estaba cerca de 25 dólares ha visto cómo su valor teórico se multiplicaba en cuestión de días, mientras que para quien llega tarde la decisión será valorar si el hype actual justifica pagar el nuevo precio.
Desde el punto de vista de juego, el impacto es muy distinto: se trata de un promo principalmente coleccionable y no de una carta de meta competitivo, por lo que esta subida afecta sobre todo a quien quiere completar la colección o conseguir copias gradadas. En cualquier caso, el mensaje que deja claro esta historia es que, en la era de las redes sociales, ningún detalle de ilustración está realmente a salvo de convertirse en la próxima chispa que dispare un gráfico de precios









