Los combos de “ganar de un turno” dividen mesas: hay quien los ama por eficientes y quien siente que le roban la partida. Lo que sí es cierto es que muchos pods carecen de herramientas reales para detenerlos, sobre todo cuando tus colores no traen counters de serie. Ahí es donde brillan algunos hate pieces incoloros casi olvidados, que puedes colar en cualquier 99 sin tocar tu base de maná.
Thought Prison: castiga Storm y loops de hechizos

Thought Prison es un artefacto de {5} con Imprint: exilias una carta de la mano de un oponente al entrar, y cada vez que ese jugador lance un hechizo que comparta nombre con la carta exiliada, Thought Prison le hace 2 daños. En Commander, eso significa que si le imprimes el hechizo clave a un mazo de Storm o de Aetherflux (por ejemplo Mishra’s Bauble en un loop con Aetherflux Reservoir), cada iteración se convierte en auto‑daño letal antes de que puedan matar a la mesa.
Aunque el coste es alto, nunca es una carta muerta: siempre le arrancas al menos una carta de mano al rival cuando entra, y puede ir arañando vidas a otros jugadores que casualmente casteen el mismo nombre. En mazos agresivos o políticos, convertirse en “el muro eléctrico” que obliga al combo a pensar dos veces cuándo combar ya vale el slot.
False Floor: tokens tapados y combos de prisa neutralizados

False Floor cuesta {2} y entra girado, pero mientras esté enderezado hace que todas las criaturas entren al campo giradas. Eso apaga instantáneamente combos de fichas infinitas con prisa al estilo Kiki-Jiki, Mirror Breaker + amigxs, y frena también las mesas que intentan ganarte por pura masa de tokens en un solo ataque.
Además, puedes pagar {2} y sacrificarlo para exiliar todas las criaturas enderezadas, convirtiéndolo en un pseudo board wipe barato que a menudo se lleva al menos la mitad del campo por delante. Blancos ya tiene efectos similares como Authority of the Consuls o Blind Obedience, pero False Floor es el único que cualquier mazo puede jugar, lo que lo hace oro puro para listas no blancas que quieren una red contra tokens explosivos.
Weathered Runestone: jaula mejorada contra Breach y cementerios

Weathered Runestone por {2} dice que las criaturas y los permanentes no tierra no pueden entrar al campo desde la biblioteca o el cementerio. En la práctica, es una Grafdigger’s Cage vitaminada: además de frenar reanimator clásico y efectos tipo Pod, corta muchas líneas de Underworld Breach basadas en artefactos y encantamientos, y molesta a barajas que “castean desde el deck”.
Su gran ventaja sobre hates de exilio puntual como Tormod’s Crypt o Ghost Vacuum es que funciona como campo de fuerza permanente: no tienes que adivinar el momento exacto, simplemente lo bajas y obligas al combo a responder o cambiar de plan. En mesas mixtas también rinde bien como freno general al value del cementerio, aunque nadie esté intentando combar ese día.
Amulet Of Safekeeping: odio a Storm y tokens que además te protege

Amulet of Safekeeping da dos efectos por {2}:
- Hechizos y habilidades que un oponente controle necesitan pagar {1} extra si van a objetivos que seas tú o permanentes que controles.
- Las fichas de criatura que tus oponentes controlan obtienen -1/-0.
El primer texto es brutal contra Storm y combos de “muchos disparos pequeños”: listas de Blood Artist, Grapeshot o Brain Freeze que intentan rematarte con una ráfaga de triggers se encuentran de repente con un impuesto de maná que muchas veces no pueden pagar en el mismo turno. Lo mejor: solo te protege a ti, así que el resto de la mesa puede seguir muriendo si no te cae bien el combo player.
El segundo efecto reduce el daño de mesas de tokens e incluso rompe algunos combos infinitos de fichas 1/1 al dejar la fuerza en cero. Es una carta algo meta‑dependiente, pero para pods llenos de aristócratas, Storm o “go‑wide” agresivos, ofrece un montón de valor por un coste muy bajo… y todo en un slot incoloro que se puede meter casi en cualquier cosa.
Si en tu grupo las partidas acaban siempre igual —un turno de “nadie puede hacer nada” seguido de un combo lineal—, añadir uno o dos de estos sleepers a tus 99 puede ser la diferencia entre mirar cómo alguien hace clic infinito… o obligarlo a jugar una partida de Commander de verdad.

