Con Edge of Eternities, los Vehículos legendarios y Spacecraft con fuerza/resistencia se unieron oficialmente al club de comandantes legales, abriendo un nuevo espacio para brews raros y listas explosivas. En ese contexto, RMS Titanic pasó de guiño de Doctor Who a motor de Tesoros y combates extra que la comunidad está redescubriendo, empujando además poco a poco su precio en el mercado secundario.

¿Qué Hace RMS Titanic Y Por Qué Es Tan Frágil Como Temático?
RMS Titanic es un Vehículo legendario que, cuando hace daño de combate a un jugador, se sacrifica y crea fichas de Tesoro igual a su fuerza. Traducido a Commander: cada golpe exitoso se convierte en un mini “ritual de Tesoros”, pero a cambio pierdes a tu propio comandante, que además requiere crew 3 y tiene resistencia baja, por lo que es fácil que acabe partido por la mitad antes de generar nada relevante.
En plan justo, el diseño se queda corto frente a los comandantes modernos: no genera value desde la zona de mando por sí solo, depende de atacar y no aporta estabilidad a lo largo de la partida. Por eso, en muchas listas tiene más sentido en el 99 como “one‑shot Treasure maker”, sobre todo en mazos que ya abusan de artefactos y triggers de Tesoros como los que juegan Magda, Brazen Outlaw o payoffs tipo Reckless Fireweaver.


Combo 1: Assault Suit + Aggravated Assault = combates infinitos con Tesoros
El verdadero giro llega cuando equipas RMS Titanic con Assault Suit y tienes en mesa Aggravated Assault. El Suit evita que sacrifiques la criatura equipada, así que el trigger de “sacrificar” del Titanic se ignora, pero sigues creando Tesoros igual a su fuerza cada vez que conecta (normalmente 9 por golpe).



Con esos 9 Tesoros pagas los {3}{R}{R} de Aggravated Assault para ganar una fase de combate adicional y enderezar a RMS Titanic y al resto de tus criaturas. Como el Vehículo sigue en mesa gracias al Suit, repites el proceso: atacas, conectas, generas Tesoros, compras otra fase de combate… y así hasta que el resto de la mesa queda sin vidas ni permanentes relevantes. Es un loop compacto de tres cartas que convierte un comandante “meh” en una condición de victoria muy real.
Combo 2: The Reaver Cleaver + Aggravated Assault = casi infinito a base de recastear
Si prefieres un plan menos dependiente del Suit, The Reaver Cleaver hace una dupla brutal con RMS Titanic. Equipado con este equipo rojo, el Titanic genera Tesoros por su propio trigger y por cada punto de daño que hace gracias al hacha, llegando a unos 16 Tesoros por impacto según las cuentas que maneja la comunidad.



Esos 16 Tesoros bastan para:
- Pagar el impuesto de comandante y recastear RMS Titanic tras sacrificarse.
- Activar Aggravated Assault para ganar otra fase de combate y seguir golpeando.
La secuencia no es literalmente infinita —cada muerte del Titanic encarece su coste—, pero te da fácilmente 8–10 fases de combate seguidas, lo que se traduce en cerca de 80 de daño acumulado si nadie interrumpe el plan. En mesas casuales, eso suele ser “infinito suficiente”.
¿Comandante Competitivo O Juguete Explosivo Para El 99?
Incluso con estas líneas, la mayoría coincide en que RMS Titanic sigue siendo un comandante “fun but flawed”: necesita varias piezas de alto coste, depende de conectar en combate y se come removal puntual o interacción sobre Assault Suit o Aggravated Assault con bastante facilidad.
Donde sí brilla es en mazos rojos de Tesoros y ataques extra: listas con Magda, Brazen Outlaw, Moraug o Isshin pueden usarlo en el 99 como payoff espectacular de late game, sin cargarle el peso de ser plan A. A cambio, su precio sigue siendo razonable para un Universes Beyond llamativo: copias near mint no foil rondan los 3,5–4 USD y la versión extended art se mantiene en un rango similar, con una tendencia alcista suave desde que se empezó a hablar de estos combos.
Si lo que buscas es el mejor comandante de Tesoros del formato, hay opciones más consistentes; pero si te apetece un mazo rojo que cuente una buena historia —un barco legendario que se hunde generando montañas de oro y combates extra—, RMS Titanic encaja perfecto con ese espíritu Ancestral Games: explosivo, algo torpe, pero capaz de generar partidas memorables y clips que valen más que cualquier gráfico de precios.

