Reality Fracture Episodio 4: el monstruo en la luna y la pelea que nadie recuerda.
En el Episodio 4 de Reality Fracture, Tam explora Innistrad y contacta al monstruo en la luna, mientras Vraska, Chandra, Ajani y Garruk llegan al Echoverse y descubren que ya lucharon contra Jace sin recordarlo.
🔮 ¿Te gusta el contenido de Ancestral?
Mantener al día las novedades de Magic y Pokémon requiere mucho tiempo de investigación y servidores estables. ¡Considera realizar un aporte para asegurar el futuro del proyecto!
✨ Apoyar al ProyectoReality Fracture Episodio 4: el monstruo en la luna y la pelea que nadie recuerda
En Reality Fracture | Episode 4: Oh, Sweetie, la historia se divide en dos hilos que convergen de la manera más perturbadora posible. Por un lado, Tam completa su misión en Innistrad y, en su intento de explorar más allá, contacta telepáticamente con algo atrapado en la luna: un monstruo que come planos y que quiere ayuda para encontrar el Echoverse. Por otro, Vraska, Chandra, Ajani y Garruk llegan al Echoverse, rescatan a una versión alternativa de Liliana (Professor Opal) y descubren, demasiado tarde, que ya pelearon contra Jace y perdieron el recuerdo.
Tam en Innistrad: mediciones, cerveza y un monstruo en la luna
La historia arranca con Tam en los páramos de Innistrad, calculando las dimensiones del plano. Pasa horas en un escarpamento, instrumentos apuntando al horizonte, mientras el viento frío barre los páramos vacíos. El único signo de vida es una pequeña posada blanca, una isla en un mar de turba y brezo.
Tam registra las mediciones, hace cálculos rápidos, garabatea en un papel mientras un lobo aúlla en el horizonte al atardecer. Al leer sus propios garabatos, se pregunta si puede petrificar. Sus ojos son mejores que los de un humano completo. Lo intenta con una rata que mordisquea su almuerzo: la rata se congela, no se convierte en piedra, luego se libera y huye. Tam sonríe, imagina a la rata contando la historia a su familia, y se dice: “Eso fue divertido. Está bien no volver a hacerlo nunca.”
Moiren, la posadera que sonríe a pesar de todo
Tam entra a la posada. Calidez, luz de velas, olor a levadura y cebada. La posadera, Moiren, la saluda como a una vieja amiga. Le sirve una cerveza (la primera de Tam), y Tam, sorprendida, la bebe de un trago. Moiren sonríe. Tam pregunta: “¿Cómo puedes sonreír?” Moiren responde: “Me dio ganas.”
Cuando Tam pregunta por qué no se va a un plano más seguro, Moiren responde: “Es mi hogar. El páramo está en mi sangre. La plata de la luna es la misma plata que uso en un collar.” Y luego, la frase que se clava: “Si construyes tu vida alrededor de lo fácil, nunca aprenderás a crecer. Nunca podrás huir del dolor, niña.”
Tam pregunta por el propósito del sufrimiento. Moiren muestra un símbolo de la iglesia y dice: “La muerte es el descanso que nos recompensa al final. El sufrimiento es inevitable, pero podemos romper su atracción cuando vemos su propósito.” Tam pregunta: “¿Cuál es su propósito?” Moiren sonríe: “Lo descubrirás.”
Vampiros, espada y petrificación
Algo golpea la puerta. Tres vampiros. Moiren toma una espada larga, una capa con forro amarillo, y sale a pelear. Tam, mareada por la cerveza, se arrastra a la puerta y mira. Moiren lucha con fuerza, pero los vampiros se mueven con velocidad sobrenatural. Tam grita: “¡Hey!” Los tres vampiros la miran. Tam mira fijamente, y los tres se congelan. Moiren los decapita uno por uno.
Moiren, limpiando la sangre de su espada, dice: “Fui una espada parroquial antes de retirarme. No todos podemos retirarnos. ¿Cómo los detuviste?” Tam responde: “Telepatía. Comando corporal mayor, disparador ocular.” Moiren la palmea: “Eres digna de salvar, señorita Tam.” Tam, sorprendida, piensa: “¿Lo soy?”
La conexión con la luna: el monstruo que come planos
En su habitación, Tam piensa en Moiren, en el sufrimiento, en el propósito. Luego, cierra los ojos y extiende su mente. Pasa junto a un zorro, una rana, un hombre a caballo. Pero algo arriba brilla: un círculo, una línea delgada de conexión esperando a alguien. Tam recuerda la historia de Moiren: un monstruo atrapado en la luna. Extiende su mente hacia allá. Algo la agarra y la jala hacia arriba.
Tam llega a una habitación: cuatro paredes blancas, una ventana, una mujer joven enferma en una cama. La mujer dice telepáticamente: “Ayuda.” Tam se acerca, pisa una pieza de ajedrez (una reina blanca). Entre ella y la cama, un tablero tirado, piezas por el suelo. La mujer la mira. Su ojo izquierdo se desvía hacia el suelo. “Te tengo.”
Tam recibe una visión: alas masivas, cintas enrolladas, dos brazos con dos espadas. Luego, una trampa psíquica la atrapa. La mujer no habla con palabras, sino con sensaciones: migraña, parásito estomacal, tiempo estirado. “He comido tiempo. Sé el sabor del conocimiento que cargas. Tengo hambre de él.” Tam intenta rasgar el espacio psíquico, pero al mirar a la mujer, ve que el techo es negro nuboso, y detrás, un enredo infinito de órganos, tentáculos, cintas de carne.
El monstruo dice: “Ayúdame y te ayudaré. Muéstrame dónde está tu Multiverso, codiciosa de vida, y te libraré de él.” Tam sabe que habla del Echoverse. La mujer dice: “Muéstrame.” Los tentáculos arriba se agitan. “¡Muéstrame!” Tam grita: “¡Corre!” y se lanza contra la pared donde estaba la ventana. La pared se rompe como vidrio, cae a través de cintas púrpuras, estrellas, espacio psíquico.
Tam despierta en la silla de la posada, sudorosa, mirando la luna, demasiado asustada para moverse.
Vraska, Chandra, Ajani y Garruk llegan al Echoverse

Mientras tanto, Vraska llega al Echoverse a través de un Omenpath que reconoce como un mage-ring (cian, rodeado de un círculo de hierro). El Multiverso es un espejo frente al hombre que ama: un mundo que se construye a sí mismo como copia del original, pero sin sufrimiento. Vraska ve a Jace en cada camino, cada círculo, cada brisa. Pero nota que el amarillo de las hojas es exactamente el mismo tono que sus ojos. Él la tejó en su mundo, incluso después de que ella lo abandonó.
Vraska llega al punto de encuentro: un jardín cerca del Omenpath, con olor a rosas (su perfume favorito). Se sienta, espera dos horas completas. Finalmente, Chandra, Ajani y Garruk aparecen, cubiertos de una capa delgada de limo verde. Garruk dice: “Limo.” Vraska lanza una toalla a Chandra.
Chandra pregunta: “¿Jace hizo todo esto?” Vraska responde: “Construyó el Multiverso y estableció sus reglas. Ahora se crea a sí mismo basado en las funciones que escribió. Este lugar va más allá de los planes que hicimos. No sé qué tiene que ver la oráculo.” Ajani pregunta por Liliana. Garruk gruñe: “Pensé que acordamos dejarla a su destino.” Vraska escupe: “Absolutamente no. ¿Por qué deberíamos?” Garruk, con calma mortal: “Apártate y permíteme mi venganza. La bruja me maldijo.”
Chandra, inusualmente diplomática: “¡Bien! Ninguno de ustedes tiene que lidiar con ella. Ajani y yo la rescataremos.” Vraska, con una mueca: “Ayudaremos.” Garruk, tras una mirada de Chandra: “Me enfrentaré a ella cuando esté libre.”
El Echoverse: un castillo construido en un día
El grupo sube por la torre. Vraska nota que el lugar es miserable. Ajani dice: “Tiene sentido que un lugar sin sufrimiento sea insufrible.” Vraska, incómoda, pregunta: “¿Por qué?” Ajani, mirando al frente: “La miseria es cómo damos significado.”
Chandra dice: “Desde que me tocó la mente, puedo sentirlo. Pero no está todo aquí. O está… muy pequeño.” Ajani musita: “Un Jace Beleren pequeño. Sería algo.” Vraska piensa en su sueño de la noche anterior, en el sentimiento feo en el centro. ¿Qué parte de todo esto vivía en su corazón? ¿Qué si el Jace que amó era solo la parte que se atrevió a mostrar?
Las leyes de la física cambian violentamente. Un arco se estira como elástico. No construyó este lugar fácilmente; luchó consigo mismo en el proceso. Vraska encuentra algo de consuelo en eso.
Cadetes, una esfinge y Liliana (o eso parece)
Un grupo de cadetes en verde menta y blanco pasa. Garruk muestra los dientes, huyen. Garruk dice: “Reales, pero no completos. Hay un vacío en sus corazones. Incorrecto.”
El grupo se detiene. Alguien corre hacia ellos. Una mujer con cabello negro brillante, vestido blanco largo, cara de alegría y alivio. Vraska la reconoce de visiones. Chandra la abraza. Es Liliana (o eso parece). Liliana dice: “Mira quién recordó preocuparse por mí.” Chandra: “Te extrañé.” Liliana, cortante: “Lo sé.” Garruk gruñe, Ajani mueve las orejas.
Liliana los lleva a una oficina con ventana masiva, olor a vainilla empalagosa, mosca negra zumbando cerca de un pote de moondew. Ajani dice: “Fuiste tomada como rehén.” Liliana sonríe: “Como si alguien pudiera secuestrarme y quedar entero.” Garruk toma su hacha: “No eres la bruja.”
Liliana levanta las cejas: “¿Es el vestido, cierto?” Ajani: “Vidrio benaliano. Cera de abejas, plantas medicinales. Incienso.” Garruk: “Una sanadora. No eres ella.” Vraska se acerca, lo más aterradora posible. Chandra pregunta: “¿Piensas en él? ¿En Gids?” Liliana escupe: “Gideon? Él es el pasado distante—” Chandra enciende su cabello: “¡Mentira!” Vraska no duda: golpea a Liliana en la mandíbula. La mujer cae, la mandíbula rota. Vraska sacude la sangre de sus nudillos: “Quería hacer eso por años.”
Professor Opal: la sanadora que no puede morir
La mujer en el suelo se mueve. Se levanta, coloca su mano manicurada en la mandíbula claramente rota. Con un brillo blanco suave, se cura al instante. Vraska: “¿Cómo—” La falsa Liliana sonríe: “Puedes golpear tan fuerte como quieras, pero seguiré levantándome. Ahora, si me disculpan, el Theorist necesita saber que están aquí y que no cooperan. Adiós.” Professor Opal sale corriendo.
El grupo la persigue. Vraska piensa: La verdadera Liliana es una nigromante. Tiene sentido que este mundo manifieste una habilidad tan cercanamente relacionada para ella. Aún así, ¿por qué sanación? ¿Por qué ese es el don que usa porque le faltó sufrimiento?
El bucle: ya pelearon y no lo recuerdan
El pasillo se repite. Pasillo, pasillo, pasillo. Vraska sube una escalera espiral. Ventanas que se repiten. Giran a la derecha una y otra vez. Finalmente, irrumpen en la oficina de Professor Opal. Luz de luna. Liliana está sentada en su escritorio, vestido blanco perfecto, cabello impecable, barbilla sin golpear. Cierra un libro, deja una pipa humeante. Suspira: “¿Otra vez?”
Ya no es soleado. El sol se puso hace horas. Vraska, sintiéndose insane, pregunta: “¿Qué quieres decir con otra vez?” Y luego, dolor. Una costilla se desliza más profundo en el músculo. Se encorva, nota moretones en los costados, labio cortado, tendril dañado. Vraska parpadea. ¿Qué acaba de pasar? ¿Cuándo peleó?
Liliana (Opal) se levanta, cura la costilla de Vraska. Chandra gime, tiene cortes largos en los brazos. “¿Qué hago? ¡No sé qué hacer!” Ajani tiene una quemadura severa en la mejilla. Habla en griego: “Ποιον βρήκαμε;” (¿A quién encontramos?). Garruk cae de rodillas, sus músculos bailan bajo la piel, marcas caóticas y sutiles. Vraska se da cuenta: ya pelearon. Y perdieron el recuerdo.
Chandra toma la mano de Ajani, mientras Opal cura su mejilla. Chandra, en pánico: “Ajani, no sé cómo—” Ajani, en griego: “Πρέπει να βρούμε τον Τζέις. Αυτό σου το έκανε. Μου το έκανε αυτό—” (Tenemos que encontrar a Jace. Esto te lo hizo. Me hizo esto a mí—). Garruk ruge en agonía confundida. Vraska, con el corazón martillando: “Ya peleamos contra Jace.”
En resumen: dos hilos, una verdad perturbadora
El Episodio 4 de Reality Fracture deja claro que el Echoverse no es solo un experimento cósmico, sino una prisión de recuerdos y realidades distorsionadas:
- Tam contacta al monstruo en la luna, una entidad que come planos y quiere encontrar el Echoverse para “podar” el Multiverso.
- Vraska, Chandra, Ajani y Garruk llegan al Echoverse, rescatan a Professor Opal (una versión sanadora de Liliana), y descubren que ya pelearon contra Jace y perdieron el recuerdo.
- La pregunta central queda flotando: ¿Cuántas veces han peleado este mismo combate? ¿Cuántos recuerdos han perdido?
Nota sobre la carta promocional

Este episodio se acompaña de la carta Generous Revival de Reality Fracture, disponible en Play Boosters, Collector Boosters, Bundle, Secret Lair Bundle, Draft Night, Prerelease Pack, MTG Arena Store Pack, MTG Arena Limited Pack y MTG Arena Wildcard. La carta muestra a Professor Opal curando a un aliado, reflejando su rol como sanadora en el Echoverse.
En el próximo episodio
- Tam ahora sabe que el monstruo en la luna quiere el Echoverse. ¿Informará al Theorist o intentará detenerlo por su cuenta?
- Vraska y el grupo acaban de descubrir que ya pelearon contra Jace. ¿Cuántas veces más lo han hecho? ¿Qué otros recuerdos han perdido?
- Professor Opal escapó para informar al Theorist. ¿Qué hará él con esta información?
- La verdadera Liliana sigue prisionera en alguna parte del Echoverse. ¿Lograrán rescatarla?
