Free shipping on any purchase of 75$ or more!

Visitanos en nuestras redes:

0,00 MXN

No hay productos en el carrito.

HomeArticulosLos Tres Árboles Malditos: Una Tragedia De Sueños Y Traición En Lorwyn...

Los Tres Árboles Malditos: Una Tragedia De Sueños Y Traición En Lorwyn Eclipsed.


El Sueño Que Atraviesa Mundos

Kellan no debería estar aquí. En su cabaña, con Amalia leyendo sus sueños anotados en un diario, él siente algo que no puede explicar. Un hedor a moho. Una sensación de podredumbre.

Hace tres noches compró flores de Lorwyn en el mercado —meadowsweet, flores de pradera— porque soñó con ellas. En el sueño, él y Amalia estaban en un campo infinito bajo un cielo del color del huevo de petirrojo. Era hermoso.

Pero anoche volvió el sueño oscuro.

Un árbol anciano, colosal y orgulloso, se alza ante él. Kellan extiende la mano hacia marcas en su corteza. Palabras. Símbolos. Y cuando sus dedos tocan la madera, un hacha invisible cae.

El árbol se derrumba.

Y cuando se abre, Kellan ve lo que hay dentro: moho. Putrefacción. Podredumbre.

Y el árbol grita como si fuera humano.

Ahora, mirando a Amalia leer sus notas, Kellan siente algo atrapado en su garganta. Algo que crece.


La Misión De Los Tres

Tres árboles caminan juntos hacia un destino imposible en los bosques de Lorwyn.

Morecote, un fresno cicatrizado por batallas, cargado de orgullo y sed de combate. Lleva una cicatriz rasgada desde su tronco hasta su cara —recuerdo de cuando casi fue partido por la mitad en su juventud.

Erewaker, un roble joven, rápido, implacable. Ella conoce el camino. Ella cree en la misión.

Sigric, un anciano sabio, lento, anciano como las edades mismas. Su cuerpo se mueve con dificultad, pero su propósito es inquebrantable.

Su objetivo: alcanzar una claro en Shadowmoor, el reino de la noche perpetua. Allí, junto a aguas de plata y flores de luz matutina, plantan un pequeño vástago de tejo —el árbol sagrado cuya especie casi fue extinguida. Este es su Rising, su oportunidad única de resurrección.

Sigric solo puede hacer este viaje una vez. Las profecías lo dicen. Y han llegado el momento.


El Acoso: Orgullo y Vergüenza

En el camino, las faeries los encuentran.

Tres criaturas del Deffroad Clique —puro capricho y malicia disfrazado de pétalos y espinas—:

Olvida-me-nots, con flores azules en sus hombros

Flores de Pradera, con meadowsweet como cabello

Aliento de Bebé, cuya ropa está tejida de flores blancas

Se burlan de Morecote. Lo llaman fallo. Lo dicen olvidado. “¿Cuál era tu nombre? ¿Chapucero?”

El fresno arde de furia. Su orgullo de guerrero se quiebra como madera seca.

“¿Quieren duelo?” grita. “¿Los tres contra mí?”

Erewaker le advierte. “Morecote… Son solo burlas. Eres mejor que esto.”

Pero él ya se ha ido, cegado por la ira. Los hace una claro a golpes, dispersa los arbustos y espinas, y se enfrenta a las faeries.

Y ellas… lo juegan.

Vuela alrededor de él, esquivan cada swing de su garrote. Lo guían en círculos, lo agotan. Su ira se convierte en fervor, pero su fervor no es suficiente. Son rápidas como el pensamiento.

Finalmente, atrapa a Meadowsweet entre sus dedos nudosos.

La faerie ríe. “¡Fue demasiado fácil!”

Morecote aprieta. Sus maderas crujen. “¡Dí algo o calla!”

Pero el dedo de la faerie señala detrás de él.

“¡No me engañarás!” grita Morecote, apretando más.

Un pop. Silencioso. Solo él lo escucha.

Luego, un grito de dolor de Sigric.


La Traición: Veneno y Sacrificio

Morecote se gira demasiado tarde.

Olvida-me-nots y Aliento de Bebé retiran sus espadas empapadas de savia del cuerpo del anciano. Una ampolla cae en el aire. Veneno. Mientras Morecote estaba distraído, lo envenenaron.

“No prometimos jugar limpio,” ríen.

“Yew crece mejor dentro de un cadáver.”

Sigric cae lentamente. Su savia se desmorona como gotas de miel. Días de viaje. Semanas. El veneno se propaga.

Erewaker lo sostiene. “¿Qué hacemos?”

Sigric murmura sobre un estudiante antiguo. Sobre un Rising alternativo que ella debería aprender. Sus palabras se transforman en delirio. El veneno lo consume desde adentro.

Avanzan hacia el acantilado. Hacia los gigantes dormidos que bloquean el paso hacia Shadowmoor.


El Sacrificio: Culpa y Deber

Un gigante descansa contra una piedra. Sus ronquidos sacuden la tierra.

“Debemos pasar por allí directo,” dice Sigric. “No hay tiempo.”

Las faeries aparecen de nuevo, zumbando alrededor de la cabeza dormida del gigante, pinchando sus sienes una y otra vez.

“¡Nos encontraron!” grita Forget-Me-Not. “¿Quién quiere una persecución?”

El gigante se despierta, furioso.

Morecote mira a Erewaker. En ese momento, la culpa y el deber se reúnen en sus ojos. Años de orgullo herido. Una misión que no puede fallar.

Él toma a Sigric y lo lanza como basura frente a él.

“Llévate el vástago,” ordena. “Vete.”

“¡Morecote! ¿Qué haces?” grita Erewaker.

“Sigric nunca iba a llegar al final. Lo sabías.”

El guerrero ash se vuelve hacia el gigante que se aproxima. Se coloca entre ellos. No busca una batalla valiente. Busca pagar una deuda.

Lo que sigue es el sonido de rocas arrojadas. Gritos. Silencio.

Erewaker corre, con el vástago en los brazos, sin mirar atrás.


Shadowmoor: La Noche que Consume

Shadowmoor no es el lugar hermoso que Sigric describió.

Es oscuridad. Es risa en las sombras. Es la noche misma burlándose de su dolor.

Erewaker avanza sola. El vástago, pequeño y delicado, en sus ramas temblorosas. Las faeries la siguen, susurrando:

“¿Por qué te importan tanto?”

“Todo muere. ¿No lo has escuchado?”

“Y todo debería hacerlo.”

Pero ella continúa.

No por esperanza. Por propósito. Si se detiene, solo quedan los gritos.

Finalmente, llega al claro. Agua de plata. Flores de luz matutina. El lugar de la Resurrección.

Cava. Planta la corteza de Sigric. Coloca el vástago. Traza símbolos con sus ramas temblorosas. Canta una canción que brota de la angustia y la ira.

“Sap y ash y death.”

Las faeries ríen. “No funcionará. Estás demasiado asustada.”

Pero Erewaker continúa. Una vuelta alrededor del círculo. Dos vueltas. En la tercera…

Ella se quita el relicario que Sigric le dio. La única cosa que le permitiría recordar este viaje. Sus amigos. Sus sacrificios.

Lo coloca a los pies del vástago.

“Por favor,” susurra.


El Despertar: La Verdad Amarga

El vástago respira.

Pero no solo el vástago.

Las faeries descienden sobre el relicario con furia indescriptible, golpeándolo, rompiéndolo. La magia explota. Luz blanca en la oscuridad. Flores de luz matutina crecen como musgo, cubriendo todo.

Erewaker siente las raíces atravesando su corteza. Sus manos. Su frente. Su lengua.

Ella entiende demasiado tarde: fueron herded. Como perros. Todo el tiempo.

Los sueños de Kellan. La misión de Sigric. El viaje de Morecote. Todo fue parte de un plan de las faeries.

“¿Por qué me odian?” raspa el vástago.

“No te odiamos,” ríe Forget-Me-Not. “Tu vida es el mejor regalo de todos. ¡Y sabemos exactamente quién necesita tenerlo!”

La magia de la noche y el día a la vez. Sap y ash y death.

Erewaker no grita mientras la muerte viene por ella. Alcanza hacia el montículo con una mano cubierta de flores de luz matutina.

Su savia cae sobre la tierra.

“¡Qué delicia ha sido ser el Deffroad Clique!” ríen las faeries mientras cumplen su propósito final en la muerte.


El Espejo: El Contagio

En su cabaña, Kellan abre la boca frente al espejo.

Flores de olvida-me-nots brotan de su lengua.

Amalia está en la otra habitación, leyendo sus sueños. No sabe. No puede saber.

Un rostro extraño aparece en el reflejo donde debería estar el suyo.

Y en las flores que compró en el mercado, el meadowsweet comienza a marchitarse.


Veredicto: La Tragedia de los Sueños Compartidos

“Three Dreams, Three Truths” es la tragedia más oscura que Lorwyn Eclipsed ha contado. No es una historia de victoria. Es una historia de manipulación cósmica.

Kellan no fue elegido. Fue infectado. Sus sueños no eran visiones. Eran ecos del ritual de las faeries, filtrándose a través de los mundos.

Morecote murió con honor pero sin gloria.

Sigric murió conociendo que sus amigos lo abandonarían.

Erewaker murió creyendo que fracasaba, solo para descubrir que siempre fue un peón en el juego de las faeries.

Y el vástago de tejo… resucitó. Pero no para traer esperanza. Para traer la maldición de Shadowmoor a los mundos de luz.


La Lección: Algunos Sueños Son Pesadillas


En Magic, los sueños son peligrosos. En Lorwyn Eclipsed, especialmente.

Las faeries sonríen. Y en esa sonrisa hay planes que atraviesan planos, veneno que se filtra entre mundos, y la certeza de que algunos sacrificios nunca traen redención.

Solo corrupción.

¿Cuál es tu sueño? ¿Y cuánto estás dispuesto a sacrificar por él?

Blue Hurricane
Blue Hurricane
Cronista, fotógrafo, historiador y artífice.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Más de Este Autor