Havengul Lich convierte cualquier cementerio en tu toolbox, habilita combos infinitos con Ashnod’s Altar y sigue costando menos de $2 en Commander.
Un Ladrón De Cementerios Que Se Queda Con Todo

Robar criaturas al oponente siempre ha sido una de las jugadas más potentes en Magic: eliminas una amenaza y, al mismo tiempo, ganas una propia. El problema es que la mayoría de efectos de robo son temporales o tienen cláusulas que devuelven o exilian la criatura robada. Havengul Lich rompe ese patrón: este Mago Zombie de Dark Ascension te deja castear criaturas desde cualquier cementerio y quedártelas para siempre, convirtiendo las pilas de descarte y removal en tu mejor recurso.
Por cinco manás, obtienes un cuerpo sólido y una habilidad activada que, por solo un maná, te permite elegir una criatura en cualquier cementerio y castear esa carta este turno, pagando su coste normal. Como la criatura se lanza, disparas todos los “cuando lances” y “cuando entra al campo de batalla”, y además el Lich gana las habilidades activadas de esa criatura hasta final de turno, abriendo líneas de juego muy creativas.
Valor Justo: autómill, flash y trucos desde el cementerio
En mazos Dimir con plan de autómill o loot, Havengul Lich funciona como una extensión de tu mano. Cada criatura que mildeas o descartas deja de ser “perdida” y se convierte en una opción real para recastear más adelante. El hecho de que las criaturas se casteen también permite aprovechar cartas que premian lanzar hechizos o criaturas desde el cementerio, algo que muchos efectos de reanimación no consiguen.
Si añades formas de dar flash, como High Fae Trickster, el Lich se vuelve un problema constante para la mesa: en cualquier turno puedes robarte algo clave del cementerio de otro jugador, responder a removal con value o aprovechar triggers globales tipo Syr Konrad, the Grim mientras todos llenan sus yardas. Este estilo de juego “bolsa de trucos” hace que el Lich brille especialmente en partidas largas de Commander, donde los cementerios están llenos de objetivos jugosos.
Zombie Combo Corner: infinitos mana, daño y triggers
Jugado “justo” ya es muy fuerte, pero Havengul Lich se vuelve letal cuando lo combinas con motores de sacrificio como Ashnod’s Altar. Con el Lich y el Altar en mesa, cualquier criatura barata repetible se convierte en un bucle infinito: sacrificas, generas maná, usas el Lich para permitirte castear esa criatura desde el cementerio y la relanzas, repitiendo el proceso.
Con un bicho de coste bajo como Arcbound Worker, por ejemplo, produces infinitos disparos de entrar y morir, que se traducen en victoria inmediata si tienes en mesa piezas como Blood Artist o Altar of the Brood. Si usas criaturas de coste cero tipo Ornithopter o Memnite, el combo pasa a generar también maná incoloro infinito, que puedes convertir en daño directo con Walking Ballista. Rooftop Storm, que ya es excelente con zombies, lleva esto más allá: al hacer que tus zombies cuesten 0, cualquier zombie repetible (Gray Merchant of Asphodel, por ejemplo) se convierte en una condición de victoria autosuficiente en combinación con el Lich.
El Lich también encaja en combos de “millo todo el mazo y gano”: con Mirror-Mad Phantasm puedes vaciar tu biblioteca para luego rematar con Thassa’s Oracle. O bien recurrir a clásicos como Triskelion + Phyrexian Devourer para convertir el total de tu mazo en daño directo a la mesa, apoyándote en la capacidad del Lich de recastear piezas clave desde el cementerio cuando sea necesario. Son líneas de juego exigentes en maná, pero perfectas para partidas largas donde ya has desarrollado recursos.
Popular, Flexible Y Todavía Muy Barata
Havengul Lich no es precisamente una carta desconocida: aparece en unas 22.000–23.000 barajas de Commander registradas en EDHREC, una cifra muy respetable para una carta de dos colores enfocada en cementerio. La mayoría de listas actuales lo juegan en mazos de Zombies como Wilhelt, the Rotcleaver, pero su techo de poder va mucho más allá de los tribales: cualquier Dimir de mil, reanimación o “robo de recursos ajenos” puede sacarle muchísimo valor.
A pesar de todo esto, su precio sigue siendo sorprendentemente accesible. La versión de Starter Commander Decks se puede conseguir en torno a 0,70–0,80 dólares, y las copias foil de Secret Lair con marco retro rondan poco más del dólar, según listados actuales y precios medios. Incluso las ediciones anteriores (Dark Ascension, Commander 2017) se mantienen por debajo de los 2 dólares en la mayoría de mercados. Con este rango de precios, el riesgo de probarlo en tu próximo brew Dimir es mínimo y el potencial de valor, tanto “justo” como combo, es altísimo para un diseño de hace 14 años.

