Estándar luce “equilibrado”, pero torneos MTGO muestran Top 32 llenos de Izzet y Badgermole Cub, dejando a blanco y negro casi fuera del mapa.
Tras el ban de Vivi Ornitier, Estándar vivió unas semanas de relativa calma: un metajuego rápido pero variado, donde Izzet en sus múltiples sabores, los mazos de Badgermole Cub y barajas como Rakdos Discard o Boros Dragons parecían poder sentarse a la misma mesa. Sin embargo, los resultados recientes de torneos grandes en Magic Online cuentan otra historia mucho más preocupante: la de un formato que, aunque aún no tiene “un solo mazo opresor”, depende casi por completo de dos grandes familias, Izzet y Green‑Badgermole, mientras blanco y negro desaparecen del mapa competitivo.
El Standard Showcase del 22 de marzo, con 294 jugadores y plaza al MOCS en juego, fue la primera alarma seria: 24 de los 32 mejores mazos eran Izzet (Lessons, Spellementals, Prowess y variantes), con cinco listas en el Top 8 y final de espejo entre Izzet Lessons. De los ocho puestos restantes, seis estaban ocupados por mazos centrados en Badgermole Cub (Mono‑Green Landfall y derivados de Nature’s Rhythm), y solo dos por estrategias “fuera de guion”: un solitario Dimir Midrange y un Boros Aggro que exprimía Warleader’s Call.
Los Last Chance de Standard que cerraron la temporada 1 de MOCS refuerzan el patrón: entre cuatro eventos con resultados publicados, cinco ganadores pilotaban barajas Izzet y otros dos estaban en el bando de Badgermole Cub, dejando otra vez a un único mazo fuera de estos paraguas, la lista de Dimir Demons que ya brilló en el Pro Tour Lorwyn Eclipsed. La sensación es clara: puedes elegir tu “campo” (Spirebluff Canal o Badgermole Cub), ajustar la lista a gusto… y poco más.
¿Dónde Quedaron Blanco Y Negro?


Los números de color resultan igual de llamativos. Analizando ese Top 32 del Showcase, apenas dos mazos llevan negro en el main, y solo el Boros Aggro de Warleader’s Call apuesta por blanco como color principal; en los Last Chance, el patrón se repite: un único representante negro y cero listas blancas entre los ganadores. Esto contrasta con el Estándar de hace apenas unas semanas, donde Boros Dragons, Mono‑White Momo y Rakdos Discard eran considerados contendientes serios, y hasta variantes Bant de Badgermole Cub estaban en la mezcla.

El resultado es un metajuego raro: sobre el papel, Wizards tiene razón cuando dice que “ningún mazo domina por completo” y que hay varias shells viables, pero en la práctica casi todas pasan por las mismas bases de Izzet o Verde. Dentro de esos paraguas hay matices y espacio para innovar —Izzet Lessons, Prowess y Spellementals se reparten resultados; Mono‑Green Landfall lleva el estandarte de Cub mientras otras listas intentan ir por encima o por debajo—, pero el formato es tan rápido y castigador que cualquier arquetipo que no pueda interactuar desde los primeros turnos queda automáticamente expulsado del Tier 1.
La conclusión es incómoda: Estándar está “bien” hoy, pero solo porque las piezas actuales se mantienen en un equilibrio delicadísimo. Un empujón extra para cualquiera de las estrategias Izzet o Badgermole en Secrets of Strixhaven podría ser suficiente para derribar ese frágil castillo de naipes y devolvernos a un entorno de formato de un solo mazo. Mientras tanto, jugadores y diseñadores tienen que caminar con cuidado: los resultados son una advertencia de que, aunque las cosas están aceptables por ahora, el desastre puede estar a una sola colección de distancia.

