Secrets of Strixhaven trae comandantes que arman infinitos con solo dos cartas, ideales para potenciar Prismari Artistry y Witherbloom Pestilence desde el día uno.
Hay sets que traen buenos comandantes, y luego está Secrets of Strixhaven, que llega con caras de precon capaces de montar infinitos con solo dos cartas. Antes incluso de que arranque el prerelease, la comunidad ya ha encontrado bucles que convierten a mazos como Prismari Artistry y Witherbloom Pestilence en auténticas máquinas de cerrar partidas, y de paso han despertado al mercado de cartas que llevaban años durmiendo en carpetas y cajas de “bulk”.


El ejemplo más ruidoso fue Witherbloom, the Balancer con Sprout Swarm: la afinidad por criaturas del dragón reduce el coste del instantáneo hasta dejarlo en puro convoke y buyback, lo que permite generar infinitas fichas de saprolín a velocidad de instantáneo con apenas cuatro cuerpos en mesa. Pero no es el único rostro del ciclo que llega con truco incorporado. Rootha, Mastering the Moment se empareja con Breath of Fury para encadenar combates extra infinitos, convirtiendo cada token volador que crea en otro paso hacia la eliminación de la mesa de un solo turno.
En Golgari, Dina, Essence Brewer se ha encontrado un socio inesperado en el crossover de Final Fantasy: Jumbo Cactuar. Atacando y sacrificando al cactus con la habilidad de Dina, transformas ese +9999/+0 temporal en 10 000 contadores +1/+1 y 10 000 vidas, creando posiciones casi imposibles de remontar que se vuelven letales al añadir piezas como Sanguine Bond o Vito, Thorn of the Dusk Rose. Y eso sin contar la sinergia con herramientas del propio precon como Ribtruss Roaster, capaz de convertir esa montaña de contadores en una lluvia de Pest tokens, o los clásicos aceleradores de ataque tipo Lightning Greaves y Swiftfoot Boots para que Jumbo entre pegando desde el minuto uno.
Mientras tanto, otros comandantes de Secrets of Strixhaven juegan en una liga algo distinta. Quintorius, History Chaser abre la puerta a docenas de infinitos de tres o más piezas, desde bucles clásicos de recursión con Gollum, Patient Plotter y Skirge Familiar hasta engines con Underworld Breach y compañía, pero muchos de ellos exigen un tercer color o ni siquiera necesitan a Quint en la zona de mando. Y Bogwater Lumaret se suma a la lista de criaturas que forman parte de infinitos genéricos de lifegain, compartiendo espacio con efectos tipo Prosperous Innkeeper como pieza redundante más que como combo único.
Para quienes planean pillar los precons de Prismari Artistry o Witherbloom Pestilence y afinarlos al estilo Ancestral Games, estas parejas de dos cartas son el punto de partida perfecto: fáciles de incluir, potentes en mesa y lo bastante vistosas como para que cada partida cuente una buena historia… al menos para el jugador que las monta.


