El formato Estándar venía arrastrando una racha complicada en 2025, entre bans constantes y estrategias poco saludables que le quitaban emoción al juego competitivo. Con la llegada de 2026 y la salida de Lorwyn Eclipsed, el ambiente cambió por completo: surgieron nuevas estrategias, viejos arquetipos volvieron a la mesa y el Pro Tour mostró un formato mucho más abierto y dinámico. Dentro de ese nuevo paisaje, un mazo en particular llamó la atención de todos: Dimir Excruciator, que no solo se llevó el título, sino que convirtió a Harvester of Misery en la nueva carta codiciada del formato.
¿Qué Hace Especial A Harvester Of Misery?

Harvester of Misery apareció originalmente en The Big Score, la hoja de bonus de Outlaws of Thunder Junction. A primera vista, su flexibilidad engaña:
- Por cinco manás, actúa como una especie de “mini wrath” que limpia buena parte de la mesa.
- Por dos manás, funciona como una respuesta puntual que, en otros contextos, parecería mediocre.
El problema (o la virtud) es que el Estándar actual está lleno de criaturas con dos de resistencia: desde agresores tempranos como Badgermole Cub hasta aceleradores tipo elfos de maná y otros permanentes clave que se apoyan justo en ese rango de estadísticas. En un entorno así, una carta que castiga sistemáticamente esa franja de criaturas deja de ser “normalita” y se convierte en una herramienta de control sumamente eficiente.
Dimir Excruciator: el mazo que lo puso en el mapa
El éxito de Harvester of Misery no se entiende sin el contexto del mazo que lo llevó a la cima. Dimir Excruciator nació como respuesta directa al metajuego: una lista diseñada para castigar:
- Mesas llenas de bichos pequeños con dos de resistencia.
- Estrategias que dependen de aceleradores tempranos para desplegar amenazas más grandes.
El plan del mazo combina varias piezas clave:
- Un paquete de removals eficientes, donde Harvester of Misery brilla al limpiar múltiples amenazas de una sola vez.
- Un plan de control/combo apoyado en criaturas y hechizos que capitalizan los turnos medios, castigando a oponentes que se extienden demasiado.
El resultado es una baraja capaz de estabilizar el juego temprano y convertir esa ventaja en una bola de nieve imparable. Tras ganar el Pro Tour, lo que antes parecía “tech interesante” se transformó en referencia obligada del formato.
El Spike: de carta olvidada a pieza premium
La subida de precio de Harvester of Misery no solo responde al rendimiento competitivo, sino también a cómo fue distribuida originalmente. Al pertenecer a The Big Score:
- Solo aparece en un pequeño porcentaje de sobres de juego.
- Comparte espacio con un pool de cartas míticas, lo que reduce aún más su frecuencia de apertura.
Antes del auge de Dimir Excruciator, Harvester of Misery se movía alrededor de los 3–4 dólares, típico de una carta jugable en Commander pero sin impacto fuerte en construidos. Tras la victoria en el Pro Tour y el aumento repentino de demanda:
- El precio se ha multiplicado varias veces, alcanzando cifras que la colocan en el rango de staples competitivos escasos.
- Las copias en mejor estado desaparecen rápido del mercado, dejando listados residuales a precios cada vez más altos.
Versiones alternativas como las Extended Art o Showcase tampoco ofrecen un refugio económico real: al ser buscadas tanto por jugadores como por coleccionistas, sus precios se mantienen igualmente elevados.
¿Es Sostenible Este Precio?
Aquí es donde entra la parte interesante para jugadores e inversionistas:
- Harvester of Misery depende mucho de un metajuego saturado de criaturas con dos de resistencia. Si el entorno cambia, su impacto puede bajar.
- Si el formato se adapta —ya sea con listas más resilientes, más midrange pesados o ajustes en el banlist— el mazo Dimir Excruciator podría perder fuerza.
Escenarios posibles:
- El meta se mantiene parecido: Harvester se consolida como removal premium de nicho, con un precio alto pero estable, similar a otros sobresalientes de The Big Score.
- El meta se ajusta o hay bans relevantes: Harvester vuelve a ser más una carta de Commander que de competitivo, y su precio podría caer a un rango mucho más razonable, cercano a los 5 dólares o incluso menos.
En cualquier caso, el precedente de otras cartas de The Big Score demuestra que, cuando una pieza de esa hoja se vuelve staple real, su precio puede permanecer muy por encima de lo “normal” por simple falta de oferta.
Conclusión: ¿comprar, vender o esperar?
Desde la perspectiva de juego:
- Si quieres armar Dimir Excruciator para competir ahora mismo, Harvester of Misery es casi innegociable y el precio alto es parte del costo de entrada al mazo.
- Si tu enfoque es más casual o Commander, no hay prisa: lo más prudente es esperar a que el hype del Pro Tour se enfríe y ver si el metajuego se estabiliza.
Desde la perspectiva de colección/finanzas:
- El spike del 668% refleja más la emoción del momento y la escasez inicial que un valor “natural” de mercado a largo plazo.
- El riesgo está en comprar en el pico; la recompensa, en anticipar si Dimir Excruciator se mantendrá como pilar del Estándar durante buena parte de 2026.


